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La Siempre Creciente

  • heinerboeneker
  • 18 sept 2022
  • 3 Min. de lectura

La nebulosa Creciente, en la constelación del Cisne.

Para los primeros astrónomos equipados con un telescopio ha de haber sido una experiencia increíble encontrar objetos del espacio nunca antes vistos. No me puedo imaginar la cara del gran astrónomo británico-alemán William Herschel cuando descubrió la nebulosa Creciente, en la constelación de Cygnus, el Cisne. Bueno... para ser muy sincero contigo, por supuesto puedo imaginarme su cara de asombro, con sus ojos pegados al ocular, tratando de explicar, en ese preciso momento, el objeto que estaba observando. Poco después, cuando estaba actualizando su bitácora con el nuevo descubrimiento, seguramente se preguntaba cómo se formó ese objeto, qué increíble fuerza de la naturaleza le pudo haber dado vida.


Muchas preguntas sobre éste y otros objetos similares permanecieron sin respuesta por un largo tiempo.


En 1867, dos astrónomos franceses, Charles Wolf y Georges Rayet, estudiaron las estrellas HD 191765, HD 192103 y HD 192641 con la recientemente implementada técnica de la espectroscopía. Ellos notaron que estas estrellas en vez de mostrar en su espectro (como la gráfica que ves aquí abajo de este párrafo) unas líneas de absorción (imagina una especie de código de barras), mostraba unas líneas de emisión anchas y muy prominentes (las "colinas" que sobresalen en esta gráfica). Ambos astrónomos no pudieron explicar el por qué las estrellas mostraban este raro "comportamiento". Mas como fueron sus descubridores, este tipo de estrellas fue nombrado en su honor: hoy las conocemos como estrellas Wolf-Rayet.


Espectro de la estrella Wolf-Rayet 136, en donde los picos de la gráfica corresponden a las barras brillantes tomadas de la luz de la estrella.

No fue sino hasta pasado el primer tercio del siglo 20, cuando la violenta naturaleza de las estrellas Wolf-Rayet fue explicada. Resulta que son unas estrellas muy masivas que perdieron una gran cantidad de su materia cuando estaban en su fase de gigantes rojas, y que en el presente expulsan una gran cantidad de viento estelar al espacio. Estos veloces vientos a veces se encuentran con el gas y el polvo que la misma estrella expulsó anteriormente y los empujan y dan forma a las estructuras que ves en la foto de la nebulosa. Esta estructura, de años-luz de tamaño, fue causada directamente por la estrella WR 136 (la más brillante que encuentras dentro de la nebulosa).


Esta es la historia oficial de este asombroso objeto.


La historia entre la nebulosa Creciente y un servidor es, por otro lado, también un poco peculiar. Antes de haber tenido la oportunidad de fotografiar este objeto, vi muchas fotos de él tomadas por otros colegas astrofotógrafos, tanto amateurs como profesionales. Muchas de ellas eran impactantes, pero también encontré otras, tomadas por fotógrafos principiantes como yo en ese momento, que demostraban lo difícil que era captar esta nebulosa. Como bien sabes, yo vivo en una inmensa ciudad, sumergido en un profundo mar de contaminación lumínica. Así que ciertos objetos son imposibles de capturar. Al menos para mí, ya que el equipo con el que cuento consiste de una vieja cámara Canon modificada, un refractor de 80 mm, un filtro de doble banda angosta y una montura barata (no me estoy quejando, ojo, con este equipo he capturado imágenes increíbles como la de esta publicación).


Como a veces pierdo el miedo (y en esas ocasiones me aviento como "El Borras"), decidí acometer la captura de este objeto desde mi banqueta (ya que, por el momento, no tengo patio alguno). ¡Ese primer intento fue un fracaso enorme! Invertí casi 4 horas en esta nebulosa para obtener casi nada, tal vez un poco de su forma, pero nada más. Así que todas las fotos que tomé durante ese tiempo se fueron directo a la basura. Decidí entonces dejarlo para una mejor ocasión en cielos más oscuros y despejados.


Encontrar cielos mejores me tomó casi un año... y ese año fue el 2020, cuando la pandemia del COVID estaba recién estrenada. Sin embargo, tuve la oportunidad de escaparme a un pequeño departamento en los suburbios de la vecina ciudad de Querétaro. Este lugar estaba ubicado en una zona clasificada en contaminación lumínica como Bortle 7 (ahora, para nuestra pena, medimos la contaminación lumínica: Bortle clase 1 la oscuridad es excelente, Bortle clase 9 es un lugar horriblemente iluminado). Era verano y la nebulosa Creciente se encontraba muy alto en el cielo a medianoche. Así que ahí fui. Pude obtener un poco más de 4 horas de exposición y el resultado que obtuve ¡está frente a sus ojos!


La astrofotografía es un hobby que demanda mucho de casi todo: necesitas mucho dinero, una gran cantidad de paciencia, muchísimo oficio, una tonelada de conocimiento bastante ñoño, pero, sobre todo, mucha persistencia. El premio, sin embargo, no tiene precio. ¡Con este hobby puedes en verdad acercarte al vasto Universo!


Si me quieres apoyar y permitirme seguir haciendo esto, por qué no te das una vuelta por mi tienda en enrique-boeneker.pixels.com. En ella encontrarás un buen de cosas súper padres (guay o chévere, dirían en otras latitudes) ya sea para ti o para tus seres queridos.


 
 
 

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